2011

Otro año que ya va cerrando su ciclo, adjuntándose experiencias gratas, otras no tanto, pero lo importante dentro de toda la opinión negativa circundante es resignificar las vivencias para filtrar lo positivo de la historia.

Para mí fue un buen año, uno siempre piensa que podría ser mejor, pero sé que el que viene será así. Tuve muchas oportunidades: me consolidé en mi profesión teniendo una consulta propia y tuve después de un año un trabajo en un colegio, donde creo que di lo mejor de mí. También, adquirí un poco más de independencia en mis decisiones y asenté las bases de lo que quiero para el año que viene. El hombre que amo siempre apoyándome y consolidamos también nuestra relación, nos proyectamos como pareja, donde ambos tenemos una visión de perseverar y surgir en nuestros sueños mutuos y personales. Sentí el apoyo de mi familia, aunque sé que también me distancié un poco por una razón muy especial: lograr un poco de autosuficiencia. Creo que me fue bien, aunque también empatizo con lo que sucedió al menos en Chile, sin embargo, pienso que se puede extraer grandes valores como la solidaridad, la honestidad en una parte de la población y el intento al menos de no callar en lo que debería ser hablado. Eso es bueno dentro de todo.

Por otro lado, la vida pidió veracidad en los vínculos que establecí, por lo que hoy en día el concepto de amistad es distinto al de unos años atrás y se basa en la reciprocidad, en la urgencia de saber del otro, en la libertad, en las convicciones y superación, en la honestidad y el apoyo.

Por lo pronto, sé que el 2011 estará cargado de buenos deseos, sueños cumplidos y satisfacciones. Es el mismo sentimiento que quiero entregarles a todos... Por lo que sé que será un año excelente, siempre que uno lo quiera. Y yo quiero.


Autenticidad

Además de las reflexiones de fin de año, he tenido conversaciones con mi hermana mayor acerca de algo que está en estos tiempos muy inherente a algunas personas, lo cual consta de este deseo de "sublimación" de las acciones desadecuadas a través de la apariencia ante la sociedad como un ser totalmente altruísta y con sentido común. Con esta acción, tratan de imponer creencias y doctrinas, tratando de parecer personas "bonachonas" de sopetón, pero demuestran en cierta manera un dejo de actitud pasivo-agresividad impresionante. Doy ejemplos: Personas que han tenido muchísimos conflictos a nivel personal y familiar, para luego ser de improviso protectores de animales, vegetarianos, bomberos o cuidadores de niños y sus derechos, cuando tomando el rol paterno o materno han sido bastante carentes del sentido de éste.

Me llama la atención este tipo de personas, porque la gente externa o cercana se engaña creyendo que estas personas son casi caídas del cielo. Sin embargo, en la realidad no son tan cándidos como parecen, puesto que aún ni han resuelto dificultades y carencias de sus propias existencias, además de estar lejanos de la benevolencia. Mi no creencia no tiene que ver con un dejo de pesimismo, sino porque en la veracidad de la experiencia y de estar cerca, me doy cuenta que realmente pesa más la hipocresía y la necesidad imperiosa de cautivar la atención de todo el mundo. Eso no me gusta, no creo en la filantropía o la humanidad de ellos sin un conseguir "algo más". No creo en aquella filantropía ostentosa y pública como el "querer que todos vean lo bueno que soy". Yo creo en la humanidad desde la pasión, desde el querer cambiar el mundo, desde el sentirme recocijada ayudando en la intimidad y hasta en el anonimato. Si quieres ayudar a un animal, no digas que eres vegetariano ni impongas tus ideas a los demás, como un acto de sermón. En caso contrario, sería como volver a aquél tiempo donde no era voluntario ir a la guerra o ser de algún tipo de religión. Si quieres cuidar niños y pregonas con el vínculo, empieza por casa. Si quieres acoger a animales que están en la calle, mantente en el mismo bajo perfil en el que fueron encontrados ellos, acoge y da gracias por la familia que siempre haz tenido, no es necesario subir una y otra vez fotografías de tu hazaña en redes sociales. Si quieres que escuchen tu música y el lugar donde provienen, puedes enseñarlo desde tu persona, desde lo que puedes mostrar como regalo, no es necesario que practiques unas cuantas palabras de la nacionalidad de la banda musical para aparentar saber más que el resto. Está bien, te puede interesar otra cultura, pero si empiezas a descalificar lo que existe a tu alrededor simplemente porque no saben o no les interesa aquélla cultura, no demostrarás más que tu nula humildad y tu infantilismo. Todas situaciones me parecen absurdas y choco un poco con ellas, pero aprendo la moraleja de no caer en lo mismo y prefiero sin dudas la espontaneidad.

pd. Por cierto, feliz navidad con el deseo de ser generosos y ser buenas ondas siempre, no sólo por un día.


David Bowie - Changes



En definitiva, entre la espontaneidad y el azar pude encontrar la libertad que necesité por tanto tiempo. Y por lo mismo, hago tributo de ello a través de esta canción.


Simplemente agradecer, no se olvide


Creo que la vida es muy sabia, hoy me levanté muy temprano, desayuné, vi a mi madre con su eterna mirada de preocupación de querer que yo persista y sí, finalmente decidí despertar y abrir los brazos y acogerme a una agradable mañana, con aires de primavera y verano. Y en estos días se me había olvidado "agradecer" y dejar de ocuparme tanto de los cambios que existen en las personas, en el entorno. Porque los cambios son inevitables en los seres humanos y en ocasiones, predescibles. Pero también en la vida como no todo puede ser como a nosotros nos gusta, las emociones afloran de una u otra forma. Sin embargo, las emociones pueden incomodar mucho y es ahí cuando uno requiere de un autoanálisis.

Mi autoanálisis consistió en tratar de puntualizar distintos temas que me tenían un poco angustiada: desde temas personales hasta de la filosofía de la vida misma. Y es que tenía que separar más que unir cabos sueltos que no tenían relación entre sí. Y la consigna fue agradecer por lo que tengo, por mis vínculos, por el grandioso fin de semana que tuve, por la veracidad de todos los acontecimientos, por mis pasos a mi ritmo, por el amor que siempre soñé, por cada segundo...


Conclusiones

No sé si le pasará a otras personas, sin duda no seré la única y es que siento que uno de los mejores momentos de reflexión son cuando viajas camino a tu casa después de un día agotador... Esto se ha vuelto como un pan de cada día para mí, cada vez que voy en micro, en auto las contadas veces y en bus...

En el día de hoy llegué a conclusiones esclarescedoras de mi vivir como el tener la templanza suficiente para aprender cada día, que sea un desafío mi inexperticia en algunas áreas. Que no sea esa inexperticia un impedimento para salir adelante. Que todas las etiquetas que ponen sobre mí, dependen exclusivamente de mí tomarlas... Y en ese sentido, me siento libre. Que he comprendido el valor de mi trabajo y que es justo hablar en el momento preciso para hacer valer la dignidad personal.

Puedo decir que dentro de esas cavilaciones, soy feliz de todas formas. Y me doy cuenta al mismo tiempo que estoy creciendo a un ritmo acompasado con los triunfos que estoy teniendo. Y no sólo crezco sola, lo hago cada día con el hombre que amo. Jamás me había sentido tan comprometida al caminar con alguien y en definitiva y con seguridad (con toda la música de fondo del mundo, aunque le parezca a ud. señor lector demasiado emocional ésto) está a mi lado (no más arriba o más atrás que yo) el hombre con el que dormiría día y noche hasta que mi vida cese. Doy gracias por su enorme paciencia y apoyo en la dificultad y en el éxito. Amo con toda la convicción del mundo, una muestra de ello, son mis fotografías que por mucho que al mundo completo le parezcan sólo una parte de la realidad, son un segundo importante que sin duda he elegido vivir.