Pasos y huellas

Parece ser que el tiempo pasa demasiado rápido y transforma todo a su paso, aunque rescato lo esencial del transcurso cada instante que pasa, en contra del aburrimiento y/o la rutina. A veces, pareciese también que lo esencial afloja, pero yo tiro del otro lado porque aún tengo esas intensas ganas de vivir. Aquéllas ganas me acompañan y titilan frecuentemente, no quieren desaparecer, son una necesidad mayúscula que motivan al logro.

Y así como existe esa motivación, cuánto me gustaría cambiar algunas situaciones. Tengo ese persistente deseo de reparar, reconstruir, reiniciar, recapitular... sin embargo, el tiempo no descansa, es infinito y móvil y si altero el orden de las cosas, no podría tener ningún respeto con el sentido de la libertad individual y ajena. Todos los momentos viajan en la fluidez.

Así también, hay conceptos que voy definiendo mejor: los amigos, la congruencia, la imaginación, los padres, las metas, la diversidad, el olvido, el recuerdo, el trabajo, la honestidad y la sencillez. Los conceptos ya no los divido entre lo verdadero y lo falso, sino sobre lo importantes que son o pudieron ser como lecciones de vida, no como un cuento inventado, sino como una historia que se escribe día tras día. 

¿Por qué digo todo esto? Porque suelo pensar que muchos tienen pensamientos que dopan y duermen al alma. Pensamientos como de segregar algo que es de por sí unido y decir que es "verdadero" o "falso", creando estereotipos de lo que vemos, sentimos, rechazamos, validamos y negamos. Y hay algo más que creo y es que nadie es imprescindible, no obstante, siempre queda lo mejor de lo vivido o lo compartido en un rincón del corazón y qué magnífico que eso suceda, porque fortalecen mucho las pisadas para continuar. Respeto al que niegue lo acontecido, pero yo aprecio hasta el más difícil de mis días... Yo resistiré.

~Exhale sus profundidades

Publicar un comentario en la entrada

~ Exhale sus profundidades