Esta semana he estado un poco nostálgica, pero no de aquellas experiencias que me tenían entrampada (y que ya he mencionado en varias ocasiones), porque eso ya lo doy por superado, sino más bien de la forma de vivir cada circunstancia cuando era un poquito más joven. Por ejemplo, algo en lo que realmente creía y firmemente era la dilación del tiempo, porque me significaba hacer cosas sin estructuras y con real dedicación. Era realmente maravilloso conversar con un conocido o amigo de ese entonces hasta anochecer, entrando en muchos detalles para que ambos pudiésemos quedar al día y entender todo lo que estaba pasando, existencialmente hablando. En definitiva, "escuchar" era una actitud cotidiana y era importante destinar una buena cantidad de segundos, minutos y horas para hacerlo.
Ahora, la "escucha" es un recurso poco utilizado, siento que hay gente que tiene una exagerada necesidad de ser verborreica, pero pienso que tal vez sus espíritus están tan contenidos que es urgente hacer catarsis de alguna forma, aunque sea diciendo un par de garabatos y groserías y, de alguna forma, lo siento válido.
Volviendo a la dilación del tiempo, qué increíble era tomar un ritmo pausado donde podías ir camino a casa con algún mejor amigo hasta muy tarde sin pensar que habría que volver a casa rápido para hacer las tareas cotidianas. Por lo mismo, siento que todo está yendo a un ritmo muy apresurado en mi vida, sin embargo, puedo decir que yo no voy del todo apresurada... o al menos mi conciencia aún no lo quiere, porque me doy un momento aunque sea para hablar con la gente, de conocer a nuevas personas y de detenerme aunque sea para tomarme una taza de té o un jugo, porque quiero seguir caminando, no corriendo para rescatar la pasión y la sensibilidad que habían por aquéllos tiempos. Tengo claro, los recuerdos cambian con uno y ahí es cuando todo se escribe como vida.

no apurarse, centrarse, recuerdos, nostalgia.
ResponderSuprimirSiempre que te leo (porque siempre te leo) como que me deja una sensación terriblemente agradable, leo a una mujer grande (en el sentido de grandeza), que aprende a vivir siempre, que avanza.
Nostalgia. Siempre asociado a un sentimiento triste, acá tiene una connotación positiva.
Quiero ver las cosas así :)
Un abrazo Julie !
Gracias por todo.
A paso lento... para vivir mejor
ResponderSuprimir