Espera

Defino este momento de mucha gratitud, aún enterándome en oportunidades de lo bueno, lo malo y lo feo. Ninguna etapa es fácil, pero dentro de todo ya me adapto a todas las instancias, aunque parezcan fuera de mi control. 

Puedo mirar hacia el lado y sentirme afortunada del lugar donde estoy y que aún así, sigo viajando en el tiempo. Pero lo que me importa es ahora y hoy. Si en alguna ocasión miro hacia atrás es para revisar más que los kilómetros del camino, lo suave o pedregoso que he podido resistir, las estrategias que busqué para llegar hasta aquí y sentirme en paz. Si miro hacia adelante y alguien está allí, bendigo sus pasos certeros y resulta una inspiración para saber esperar. Es bueno caminar y dejar escapar al ego que en ningún sentido hace bien, porque aprisiona la vida y engendra los miedos más profundos. Por lo mismo, creo importante aceptar nuestra obscuridad para que entre la luz en nuestro cuerpo agrietado (porque con tanta ausencia de luz, nuestra cuerpo se rompe en pedazos por dentro, somatizamos y luego incurrimos en enfermedades). Pero, ¿Qué es el aprendizaje sin siquiera una cuota de dolor, no? Sino hay que mirar a quienes adolescen aún después de haber cumplido la mayoría de edad o un anciano como ve que su tiempo se extingue sin cultivar los vínculos afectivos de su historia...

La vida enseña, trae moralejas que queremos que todos entiendan, pero finalmente es uno quien decide perdonar, ser perdonado, millones de acciones por doquier, cabiendo la posibilidad de que no todo sea como uno quiere en este segundo. El culto al ego es algo muy inherente a esta época, pero no por eso lo más estético o lo más sano. 

Por eso siento: Vale la pena esperar, mientras como seres humanos somos motores de nuestros sueños. Vale la pena la humildad como poder de atracción infinito. Vale la pena intentar ser empáticos por alguna vez. Vale la pena desprenderse del ego para pensarse y sentirse VERDADERAMENTE feliz.

1 burbujas de color:

~ Exhale sus profundidades