27/10/2011

Moraleja interna

Todos los días se aprende algo nuevo desde nuestras vidas disimiles. Son aprendizajes que van abriendo tu cabeza de manera suave y en otras atornillándote de improviso. Pero también hay cosas que se aprenden en una instancia única después de haber mantenido la mente distraída y ocupada. Son cosas de las que uno dice "ah, sí, OK" y parecen incomprensibles cuando se internalizan en un comienzo. Pero luego pasan a ser como más que una simple creencia o pensamiento. Pasan a ser algo realmente importante: tu concepción existencial. Y saco conclusiones como:
  • que los adultos nos esforzamos mucho en serlo y, en general, ahí es cuando perdemos nuestra esencia;
  • que una profesión se cree como algo que nos aumenta el status y la credibilidad como personas y algunos no se dan cuenta que dejan de serlo, porque se estructuran de tal manera que olvidan la humanidad, la humildad y la empatía (y con estas características que se desarrollan se hace un buen trabajo por partida doble); 
  • que no sólo las personas adultas se envenenan a sí mismos y a los otros, sino que hay generaciones jóvenes - no todos- que se enorgullecen de parecer apáticos con la intención de creer que ser irreverente devaluando al de su lado es "bakán"; 
  • que no siempre las personas tienen experiencia en lo que dicen y lo hacen sólo para tener la razón mayor y no escuchar al resto; 
  • que a veces cuando una amistad está en riesgo, es bueno silenciar las actitudes que producen un desgaste emocional en ambas partes;
  • que me puedo permitir tomar distancia de lo que no me gusta por mucho que le guste a la gran mayoría y aunque me obliguen a hacerlo o me cuestionen por qué no lo hago;
  • que siempre habrá gente que me querrá persuadir y que no me dejo llevar fácilmente por las influencias, porque me gusta tener mis propias convicciones;
  • que puedo permitirme ser autocrítica y crítica con los demás, pero no en exceso;
  • que así como elijo estar acompañada, también puedo elegir estar sola porque es necesario para mi equilibrio personal;
  • que es posible vivir en desapego y cultivar relaciones sanas para ti;
  • que la locura es tan amplia y que podemos tener tantas respuestas como granos de arena en la tierra;
  • que la extravagancia es más que hablar un par de tonteras o ser contestatario en todo momento;
  • que siempre es importante cerrar ciclos y expresarse sin miedo;
  • que la vida es fácil o compleja si uno lo quiere y lo desea.
Y así como todos, los momentos difíciles están en algún minuto, pero pasan porque el preveer y la mirada que uno coloca sobre todo es lo constante. Hay que ver en qué medida está el vaso, pero tiendo a verlo lleno  y a ser agradecida de lo gratificante de la vida. Porque el ensayo y error sirve... ¡Y vaya de qué manera!

1 burbujas de color:

~ Exhale sus profundidades